SU AGITADA HISTORIA Y EL CUMPLEAÑOS DE DON PEPPINO (CATANIA, ITALIA).

Desde que se inauguro la ciudad de Katane por los Calcideses en el 729 a.C. tuvo una agitada historia, Pasó a manos del imperio de Siracusa, para después de un ir y venir entre ambos poderes, en el 263 a.C. fue sucedido por Roma, siglos después sucedido por el Imperio Bizantino, a su vez años después, por los Normandos en el 1071 d.C. Tiempo después queda abatida en gran parte por un devastador terremoto, y varios siglos después, en 1669 queda inundada de lava tras la erupción del Etna, Pero en 1693 cuando apenas la ciudad se estaba recuperando, sufre de nuevo un devastador terremoto.

Teatro Romano de Catania

Catania es la segunda ciudad más grande de Sicilia, la famosa Isla al sur de Italia, Después de tantos años complicados, entró en una reconstrucción importante, la cual poco a poco llegó a ser la Catania Barroca conocida hasta hoy. Su increíble historia y mezcla cultural queda evidenciada en cada esquina de la ciudad.


El cumpleaños de Don Peppino.


En otra época Don Peppino habría regresado al mercado por las berenjenas que olvidó comprar esa tarde en el mercado, era una tarde lluviosa y la humedad le provocaba un dolor en las articulaciones cada vez más insoportable.


Apenas hace un par de semanas había decidido darle albergue a Marie, una joven africana que había llegado con su Madre, en una lancha a Sicilia. Apenas pusieron un pie en Sicilia, el grupo de africanos bajó corriendo de la lancha, debido a los policías que llegaron a atrapar al que se dejara. Mientras Marie seguía tratando de encontrar a su mamá, le ayudaba a Don Peppino a cocinar y le prestaba sus oídos, lo poco que ella entendía de Italiano mezclado con dialecto Siciliano. Las historias de Don Peppino eran principalmente sobre sus gloriosos años como pescador. También solía quejarse de la situación económica y la inexistente ayuda por parte del gobierno hacia él.


El vecino de Don Peppino era Alessandro, un carabinero ejemplar. Jamás había aceptado nada a cambio de hacerse el ciego ante alguna falta, por más mínima que fuese. Para Alessandro, Don Peppino era como el Abuelo que no conoció. Todos los cumpleaños de Don Peppino, Alessandro le llevaba una botella de vino o un pastel, y pasaban un rato juntos.


La semana pasada cuando Don Peppino y Marie fueron al mercado, compraron todos los ingredientes para cocinar Spaghetti alla Caponata, un par de quesos y una botella de vino, él le iba explicado cada cosa que Marie no conocía, mientras ella iba buscando por todas partes, si veía a su mamá. Después de un par de horas en el mercado, regresaron caminando a casa de Don Peppino, casi llegando a casa sonó un claxon, ambos voltearon a ver de quién se trataba. Dentro de la patrulla de Carabineros, estaba Alessandro. Marie se puso tensa, sin saber si correr o fingir demencia. Don Peppino saludó a Alessandro con voz temblorosa, pero fingiendo seguridad.

Se alegraron al ver que, justo frente a ellos había una Tabaquería, ambos entraron con una seguridad, como si fuese una compra que tenían planeada desde hace mucho tiempo.

Dentro de la tabaquería Don Peppino revisó que Alessandro siguiera su camino. Marie vio en la televisión una noticia, sobre un grupo de Africanos que habían sido deportados a su país de origen, esa misma tarde.


Hoy temprano, Marie le preparó el desayuno a Don Peppino por motivo de su cumpleaños, le puso una vela en un Crossaint, mientras le cantaba a duras penas Tanti Auguri, alguien llamó a la puerta, Don Peppino le indicó con la mano a Marie de esconderse en el armario de su habitación, mientras lanzó la vela de cumpleaños al bote de basura. Abrió la puerta y era Alessandro con un pastel. Alessandro lo felicitó efusivamente, Don Peppino con mayor seguridad que la semana pasada, tomó la taza de Marie.


- El Café está listo, siéntate.

- ¿Me estaba esperando?.

- Como todos los años querido Ale.


Alessandro abrió el pastel y le cantó la versión corta de Tanti Auguri, lo comieron mientras platicaban de sus recuerdos, del clima, de la situación económica actual. Alessandro le platicó de lo orgulloso que estaba su jefe porque hacía apenas unos días, había logrado encontrar a un par de delincuentes que habían robado un autobús.

Le dijo en voz baja.


- Sé que su amiga está escondida.

- ¿Quién?

- La ilegal, ya los he visto 3 veces llegando a su casa.

- Ya se fue, sólo estuvo unos días.

- Si me la entrega, tendrá para comer como Dios manda por un año entero.

- Yo me alimento como mi estomago manda.

- Si acepta, hoy en la tarde habrá redada en el mercado. Así no quedará como soplón y yo subiré de puesto.


Alessandro se alzó de la mesa y con un tono mas alto, se despidió de un Don Peppino pensativo. Cuando salió Marie, Don Peppino aún estaba con la mirada perdida.


Más tarde ambos regresaban del mercado, en otra época y circunstancias, Don Peppino habría regresado por las berenjenas que había olvidado comprar, era una tarde lluviosa y la humedad le provocaba un dolor insoportable en las articulaciones, así que Marie se ofreció a volver al mercado y comprarlas, a lo que Don Peppino se negó, Marie insistió de nuevo, esta vez Don Peppino no pareció poner mucha resistencia, le dio el dinero y su celular.


-Con cuidado Marie, me llamas a la casa cuando estés de regreso.

Don Peppino caminó tenso como si la culpa de haber planeado todo, le hiciera aún más pesado el cuerpo, que la humedad en las articulaciones. Llegó a casa y se dio cuenta que no traía las llaves, no llamó al cerrajero por qué su lado bueno creía en que un golpe de suerte y su astucia salvarían a Marie, así que esperó en el café cercano a casa a que volviera del mercado.


Marie tomó el autobús para no mojarse y llegar más rápido al mercado, cuando estaba apunto de llegar a donde tenía que bajar, sonó el celular. Don Peppino le dijo que no fuera al mercado, acababa de ver en las noticias que había una redada inmigrante. Marie colgó la llamada mientras veía por la ventana como corrían todos los inmigrantes huyendo de la policía. Una parada después subieron dos africanos al autobús, con una respiración agitada, ambos se fueron a sentar a los asientos del fondo. Marie dejó su lugar para bajar del autobús, y tomar el que la llevaría de regreso a casa de Don Peppino. Justo antes de llegar, un patrulla de Carabineros detuvo el autobús, Alessandro y su compañero, abordaron el camión. Alessandro fingió no haber visto a Marie y se fue directo contra los dos que estaban sentados en el fondo. Pero su compañero carabinero le pidió la identificación a Marie.


Aquella noche Don Peppino apagó las luces y no abrió cuando Alessandro tocó su puerta.

Se fue a la cama con un dolor insoportable en la articulaciones, sin cenar y sin apetito.


El TEATRO ROMANO


LAS CALLES DE CATANIA


Al pasear por la calles de la ciudad, es notable a simple vista su historia e importancia, aunque parecería que sus mejores tiempos quedaron atrás, y ahora solo queda la nostalgia de aquella época.



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